Celulitis en las piernas: por qué se concentra en muslos y glúteos

La celulitis podría aparecer en cualquier zona con grasa subcutánea, pero en la práctica se concentra casi siempre en el mismo sitio: muslos, glúteos y cara interna de las rodillas. Esa distribución no es casual. Responde a la anatomía femenina, a las hormonas y a la forma en que la sangre circula en la mitad inferior del cuerpo.

En la mujer, la grasa de las piernas se organiza en compartimentos verticales, anclados a la piel por tabiques perpendiculares. Cuando la grasa aumenta o los tabiques se retraen, la piel se hunde entre ellos y aparece el relieve característico. En el hombre los tabiques son oblicuos y forman una red más tupida, por eso la celulitis masculina es rara.

Los estrógenos hacen el resto. Favorecen el depósito de grasa en muslos y caderas, aumentan la retención de líquido y debilitan la pared de los pequeños vasos. A eso se suma la gravedad: las piernas son la zona donde peor retorna la sangre, y una microcirculación lenta endurece el tejido y agrava el aspecto.

Quien quiera entender su caso concreto encontrará en esta guía sobre la celulitis en las piernas una explicación clara de los tipos, las causas y los tratamientos que mejoran de verdad la circulación y la firmeza en esa zona.

Dos hábitos ayudan más de lo que parece: moverse cada hora si se trabaja sentada, para no frenar el retorno venoso, y entrenar fuerza en piernas y glúteos, porque un músculo tonificado tensa la piel que lo cubre. Ninguno elimina la celulitis por sí solo, pero ambos hacen que cualquier tratamiento rinda más y dure más.